El neodimio Magnet es probablemente el más utilizado entre los imanes de tierras raras Magnet debido a su potencia y asequibilidad. Son imanes fuertes y de larga duración que no pierden fácilmente su magnetismo, por lo que suelen considerarse permanentes. Fabricados principalmente en las décadas de 1970 y 1980, los imanes de tierras raras son la variedad más potente disponible. Están compuestos por aleaciones de elementos de tierras raras, que incluyen hierro, níquel y cobalto. Por lo general, se recubren o chaparan para protegerlos contra roturas y astillamientos, ya que tienden a volverse frágiles, haciéndolos mucho más susceptibles a la corrosión. Los dos tipos principales de imanes de tierras raras son el neodimio y el samario‑cobalto. El neodimio es el imán de larga duración más potente, mientras que el samario‑cobalto, el alnico y la ferrita también pertenecen a esta categoría.
Aunque su clasificación ayuda a garantizar que parezcan específicos y difíciles de encontrar, la realidad puede ser que los componentes que los forman —neodimio, metal y boro— son elementos comunes que no resultan nada inusuales; de hecho, se encuentran con facilidad, siendo el neodimio probablemente el más económico entre los imanes de tierras raras.
Otro beneficio del neodimio es su potencia. Los imanes de tierras raras suelen ser más fuertes que otros imanes permanentes, y el neodimio puede ser el más potente de entre ellos. La fuerza del neodimio proviene de su intenso campo magnético.
A pesar de su resistencia, asequibilidad y aceptación, el neodimio presenta algunas desventajas. Con una temperatura de Curie inferior a la del samario‑cobalto, el neodimio no resiste temperaturas excesivamente elevadas y puede perder su magnetismo si se expone a ambientes demasiado calientes. Sin embargo, por el contrario, soporta muy bien las bajas temperaturas extremas. La única otra limitación de su uso radica en su durabilidad: al ser menos resistente a la oxidación que el samario‑cobalto, requiere tratamientos superficiales para protegerlo de arañazos. Además, puede considerarse un Magnet frágil, propenso a formar grietas y vulnerable a la corrosión. Por ello, los fabricantes suelen aplicar tratamientos superficiales como chapados o recubrimientos de oro, níquel, zinc o estaño como medida de protección. Con un buen chapado o recubrimiento, los problemas de oxidación se reducen considerablemente.